C. CANALS. PALMA.
A la espera de que en los próximos días el Ib-Salut publique su plan autonómico de contingencia para la gripe A, el hospital de referencia de Balears ya ha habilitado dos alas –de infecciosos, en Medicina Interna– más una tercera para pediatría, en el edificio de Maternidad, para evitar contagios de los pacientes que sufren la gripe A o se sospecha de ello.
Aunque Son Dureta e Ib-Salut subrayan que no se hospitaliza a las personas por gripe A, los pacientes de otras enfermedades pueden exigir internamiento en caso de contraer el virus, como de hecho ocurre también durante las temporadas anuales de gripe.
Sin embargo, y dado que esta cepa es extremadamente contagiosa –aunque de síntomas más suaves o benignos que la gripe normal–, se procura separar a estos enfermos de los demás.
Son Dureta ha aprovechado las plantas que entran en desuso durante los meses de verano para separar en la medida de lo posible a los enfermos, a los que se establece en habitaciones individuales.
La disminución de la actividad quirúrgica programada facilita que se racionalice el gasto hospitalario cerrando plantas. En Ib-Salut no utilizan la palabra "ahorrar", puesto que el presupuesto crece anualmente.
Así, en el ala 2C –con 14 habitaciones– se ingresa a los pacientes que presentan síntomas gripales, mientras que en la planta superior –con 15– descansan aquellos a los que se ha diagnosticado la enfermedad. Aunque en los mentideros médicos se ha hablado de una treintena de ingresos diarios, a fecha de ayer once personas se encontraban hospitalizadas con síntomas, y cuatro más con una gripe diagnosticada, mientras que el día antes esta cantidad se limitaba a once en total. Aún no se ha ingresado a nadie en pediatría.
El hospital ha desmentido que haya cerrado unidades de cuidados intensivos para atender a los enfermos de la gripe A, y ha justificado la derivación de pacientes a Son Llàtzer con la citada campaña de racionalización del gasto.