MARIO MORALES. PALMA.
La situación de incertidumbre que se vive en torno al futuro de la naviera Iscomar ha aconsejado a sus proveedores tomar posiciones ante el concurso de acreedores que ya ha presentado la empresa matriz, Contenemar.
Importantes acreedores de la firma mallorquina manifestaron ayer a este diario que "al haberse presentado Contenemar a un concurso de acreedores, damos por hecho que Iscomar está en la misma situación, por lo que acudiremos a dicho concurso".
Mientras tanto, la Autoridad Portuaria de Balears ha convocado a Iscomar a una reunión para que aclare cual es su situación, según informó un portavoz.
El sector naviero considera que Autoridad Portuaria balear es el mayor acreedor, con unos 15 millones de euros, montante que es la suma de las tasas portuarias impagadas por Iscomar. Autoridad Portuaria "no confirma ni desmiente" esa suma, y ha indicado que la acumulación de la deuda se ha traspasado a la Agencia Tributaria para que la reclame mediante expediente de apremio.
La sorprendente denuncia de varias navieras realizada años atrás, respecto a que Iscomar era "competencia desleal" porque no pagaba las tasas que en ese momento sumaban unos cinco millones de euros, no ha surtido efecto: el Estado no ha cobrado la deuda pendiente sino al contrario, se ha ido acrecentando llegando a triplicarse.
Las empresas competidoras consideran que se ha creado una situación "perversa" porque como Autoridad Portuaria no puede tener pérdidas, "las deudas de Iscomar se cargan al resto de usuarios de los puertos". La Seguridad Social es otro de los organismos públicos que acudirá al concurso de acreedores con un gran listado de deudas pendientes, según fuentes sindicales.
Mientras Autoridad Portuaria de Balears prefiere tener "cautela" para "no perjudicar" aún más la situación de Iscomar, el puerto de Barcelona ha tomado cartas en el asunto y se prepara para una eventual cancelación de los trayectos marítimos de esta empresa. Ha pedido a varias navieras que dispongan de espacio suficiente para recolocar a los pasajeros de Iscomar en caso de que ésta suspenda sus servicios.
Mientras en Palma Iscomar ha seguido operando a pesar de sus deudas con el organismo portuario, en Barcelona sólo se le permite amarrar si paga al contado los servicios, según informaron fuentes navieras.