Las fuerzas de seguridad también mantuvieron durante la jornada de ayer los refuerzos en la vigilancia del puerto de Palma. El volumen de operaciones marítimas registradas fue el habitual: nueve entradas y ocho salidas. El aumento en los controles no provocó retrasos significativos en los barcos, según fuentes de la autoridad portuaria. La presencia de policías nacionales y guardias civiles fue constante a lo largo del día. A parte de realizar revisiones rutinarias a los automóviles que habían de embarcar también patrullaron por la estación marítima. Además, en los exteriores de la terminal del puerto diversos agentes de la policía nacional inspeccionaban el contenido de algunos vehículos.