Una falsa alarma de bomba en un edificio próximo al antiguo cuartel de la Guardia Civil de Palmanova obligó a movilizarse ayer por la noche a los bomberos, Policía Local de Calvià y las patrullas del Instituto Armado. Una vecina de una finca situada en la calle Pere Miquel Marqués recibió dos llamadas telefónicas de un número oculto en las que una persona con la voz distorsionada alertaba de la colocación de una bomba en el edificio. Inmediatamente, se dio aviso al 112, que movilizó a todos los organismos. La llamada amenazante obligó a desalojar a los vecinos de la finca afectada así como a los de otros edificios colindantes. Además, los agentes cortaron el tráfico, comprobaron las matrículas de los coches estacionados en la zona y vigilaron los alrededores con perros adiestrados. Los bomberos de los parques de Calvià y Llucmajor acudieron a Palmanova y una UVI móvil del 061 también se desplazó. Finalmente, los investigadores comprobaron que se trataba de una falsa alarma de bomba.