Crimen Terrorista en Palmanova. Familia Real/ la llegada de don Juan Carlos y Doña Sofía
VANESSA SÁNCHEZ. PALMA.
"Seguiremos dándoles en la cabeza, hay que combatirlos hasta acabar con ellos". Estas fueron las primeras palabras que pronunció el Rey nada más llegar ayer a Mallorca. Consternado tras el atentado perpetrado por ETA el pasado jueves en Palmanova y que acabó con la vida de dos jóvenes guardias civiles, Carlos Saénz de Tejada y Diego Salvá, don Juan Carlos lamentó iniciar con esta mala noticia sus vacaciones oficiales. "Desgraciadamente es así, pero hay que continuar".
En vuelo procedente de Madeira, isla en la que han pasado tres días invitados por el presidente portugués, Aníbal Cavaco Silva, los Reyes aterrizaron en la base área de Son Sant Joan minutos después de las siete y media de la tarde de ayer donde fueron recibidos por las autoridades civiles y militares de Balears, entre ellos, el president del Govern, Francesc Antich; la presidenta del Parlament, María Antònia Munar; la presidenta del Consell, Francina Armengol; la alcaldesa de Palma, Aina Calvo, y el comandante general de Baleares, Domingo Guerra.
Tras los saludos protocolarios, don Juan Carlos se dirigió al delegado del Gobierno en las islas, Ramon Socias, para interesarse por los avances de la investigación. Así, y por espacio de cinco minutos, el monarca y doña Sofía intercambiaron impresiones con las autoridades y mostraron su total confianza en el trabajo de las Fuerzas de Seguridad del Estado y en la pronta detención de los responsables del fatal crimen. Los Reyes aprovecharon además la ocasión para expresar por primera vez en persona sus condolencias al president Antich y dar el pésame en nombre de toda la Familia Real al coronel jefe de la Guardia Civil, Basilio Sánchez.
Al concluir la improvisada reunión a pie de pista del aeródromo militar de Son Sant Joan, y a preguntas de DIARIO de MALLORCA, el Rey afirmó sentirse "segurísimo" y "encantado" de estar en la isla. "¿Vosotros qué creéis? Estoy bien, encantado y segurísimo de estar aquí", dijo sonriente.
Tras la fotografía oficial, en la que también participaron el coronel jefe de la base aérea de Son Sant Joan, Carlos de Palma Arrabal; el delegado de Defensa de Balears, el coronel Cristóbal Sbert, y el jefe del sector Naval, el capitán Francisco Urrutia, y después de despedirse de la secretaria de Estado de Cooperación, María Jesús Figa, –que ha acompañado al Rey en su visita a Portugal–, don Juan Carlos, que lucía pantalón gris, chaqueta negra y corbata naranja, se marchó rumbo al palacio de Marivent en compañía de la Reina, que eligió una vestimenta mucho más veraniega –chaqueta blanca, camisa floreada– y conduciendo su propio coche, un Audi de color negro que fue fuertemente escoltado hasta Portopí por varios vehículos de la Policía Nacional.
Don Juan Carlos, que previsiblemente permanecerá en Mallorca hasta finales de agosto, tiene programado un despacho con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en la segunda quincena de este mes aunque, de momento, no se ha fijado fecha concreta.