EFE. PALMA.
Los féretros de los dos guardias civiles asesinados ayer por ETA, portados a hombros por compañeros del cuerpo y cubiertos con la bandera de España, han sido recibidos con una ovación cerrada al entrar en la catedral de Mallorca, seguidos por sus familiares, compañeros del cuerpo y autoridades.
La marcha fúnebre ha señalado el paso de la comitiva fúnebre al cruzar la vía pública que separa el Palacio de la Almudaina de la catedral de Mallorca, ubicada enfrente.
Los féretros cubiertos por la enseña nacional y claveles rojos, portaban también las Cruces de Oro al Mérito de la Guardia Civil, condecoración impuesta esta mañana a título póstumo por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a los dos fallecidos.
El público ha ovacionado con intensidad y durante varios minutos la entrada de la comitiva fúnebre en la que numerosas personas lloraban.
Los Príncipes de Asturias asisten al funeral por los guardias civiles Carlos Sáenz de Tejada y Diego Salvà, fallecidos ayer víctimas de un atentado de ETA en Palmanova, así como la infanta Elena y los duques de Palma de Mallorca.
El arzobispo castrense, Juan del Río Martín, acompañado del obispo de Mallorca, Jesús Murgui, presiden la misa funeral a la que asisten autoridades del Gobierno y de la Comunidad balear.