VIRGINIA EZA. PALMA.
El president del Govern, Francesc Antich, se mostró ayer en el pleno del Parlament "satisfecho" con el nuevo modelo de financiación autonómica ya que "por primera vez en la historia democrática" Balears se situará en la media estatal en cuanto a financiación. No obstante, reconoció que el nuevo sistema "no resuelve todos los problemas" de las islas, aunque "sí ayuda a avanzar en la dirección correcta" y, por lo tanto, "supone un cambio sustancial". Antich dejó claro que estará "vigilante" para que se cumpla la garantía de que las islas se situarán en la media de la financiación estatal per cápita e invitó al PP a "ayudar" a mejorar el texto en su debate en el Congreso.
El jefe del Ejecutivo efectuó estas afirmaciones en su comparecencia para explicar el modelo de financiación autonómica. Ninguno de los grupos políticos, ni siquiera el PP, rechazó el nuevo sistema, aunque todos dejaron claro, salvo el PSOE que lo apoyó sin matices, que se trata de un respaldo basado en una mejora de la situación actual, pero no en lo que sería deseable.
Los socios de legislatura de Antich –Bloc, UM y ERC– criticaron que no se contemple la deuda histórica de Balears y que, además, el sistema no coloque a Balears directamente en la media de financiación per cápita estatal, sino que esta posición se alcanzará por la vía posterior de recuperar a través de los fondos de suficiencia y competitividad lo que falte para alcanzar esta media.
"Es una mejora, no una solución", sostuvo el portavoz del Bloc, Biel Barceló, quien consideró que Balears ha vuelto a quedar "en la parte baja de la financiación" y que "no se ha cumplido" lo que prometió Zapatero a Balears. Josep Melià, portavoz de UM, se expresó en el mismo sentido y afirmó que el nuevo sistema "no supone la solución definitiva" aunque "atenúa el déficit fiscal". Marian Suárez, de ERC, opinó que hay "elementos inquietantes" que deben aclararse.
Francesc Fiol, portavoz del PP, reconoció que el nuevo sistema supone para las islas "un paso adelante muy importante", si bien está plagado de "sombras, dudas y pegas". Así, criticó que no se contemple cuestiones como la población flotante o la pluriinsularidad y que se base en una la recaudación impositiva que, debido a la crisis, "irá a la baja". Rosa Estarás, presidenta del PP balear, mostró desde Madrid su "notable escepticismo" respecto a los beneficios para Balears y opinó que "algo de oscuridad hay" cuando no se aportan cifras concretas.