MATEU FERRER. PALMA.
La nueva dirección de Unió Mallorquina que se aprobará el sábado no tendrá ningún representante de una de las familias más importantes del partido, sino la que más: el ex presidente Miquel Nadal y todos sus afines en UM-Palma se negaron ayer noche por sorpresa a integrarse en el nuevo equipo que dirigirá Miquel Àngel Flaquer. Ello se traduce en que finalmente no estarán en la nueva ejecutiva de UM Cristina Cerdó ni Antoni Moragues, las dos manos derechas de Nadal, y él mismo renuncia a estar en este caso en el consejo político. Flaquer había ofrecido a los ´nadalistas´ 16 de los 81 miembros que conformarán el máximo órgano de gobierno del partido, pero han desistido de todos.
La negativa fue acordada tras una reunión de Nadal con los 75 compromisarios con los que cuenta para el congreso. Por si acaso, se apresuraron a desmentir intenciones de escisión: "Flaquer tiene nuestro total apoyo, es el mejor para ser presidente, por eso Miquel [Nadal] y el resto le hemos avalado, y el sábado le votaremos", aseguró Moragues.
Con todo, ni a Nadal ni a sus partidarios les ha gustado cómo se han desarrollado los acontecimientos desde "el golpe de estado" que le desbancó de la presidencia de UM, especialmente que se incluyera a Mateu Cañellas y Xisco Buils como cuota palmesana en la ejecutiva: "En vista de determinado tipo de gente que forma parte de la dirección, los que nos sentimos representados por Miquel Nadal –que somos los que trabajamos en 2007 para sacar 10.000 votos en Palma– preferimos estar al margen de cargos en el partido y seguir trabajando a pie de calle, en las barriadas, para que en 2011 Flaquer pueda decir que UM ha sacado en Palma sus mejores resultados", sentenció Moragues.