M. FERRER. PALMA.
A menos de una semana para el congreso extraordinario que debe aupar oficialmente a Miquel Àngel Flaquer como nuevo presidente de Unió Mallorquina, entre la futura cúpula se acrecienta el temor a un elevado porcentaje de papeletas en blanco, o con nombres tachados, la única forma posible de discrepar, pues sólo hay una candidatura.
Desde el entorno del ex presidente Miquel Nadal ayer se desmintió que haya dado consignas a sus compromisarios para que el sábado voten en blanco: "Tajantemente no, sino todo lo contrario", explicó una fuente próxima a Nadal. "Precisamente Miquel ha dado instrucciones hoy mismo [por ayer] de recoger los avales de todos sus compromisarios para Flaquer, y en absoluto se pretende nada en sentido contrario", añadió la citada fuente.
Con todo, entre el nuevo equipo que dirigirá UM se han instalado las dudas. Uno de los futuros miembros de la futura ejecutiva admitía ayer a este diario que "posiblemente Nadal esté buscando argumentos para impulsar el voto en blanco, porque es el que más ha cedido y puede que no se sienta suficientemente recompensado por ello. Habrá que ver qué ocurre en los próximos días". Otras fuentes en UM apuntan a que la discrepancia procederá del antiguo sector crítico, descontento con Flaquer por haber incluido a Damià Nicolau como futuro secretario general.
Entretanto, ayer se reunieron los que serán los nuevos miembros de la ejecutiva de UM, para ultimar los detalles del congreso y analizar las iniciativas parlamentarias en trámite. Por otro lado, Flaquer pretende que todos los integrantes de la antigua ejecutiva formen también parte del consejo político resultante.