MATEU FERRER. PALMA.
Con la presidenta, Rosa Estarás, en Bruselas, el PP balear quiere afrontar su ausencia sin más guerras intestinas, de ahí que los barones se han puesto en marcha para diseñar la estrategia política a seguir, y encontrar un presidente de facto que lleve el peso del partido al tiempo que Estarás mantenga testimonialmente la figura de líder, evitando así un congreso extraordinario.
El vicepresidente, alcalde de Marratxí y a día de hoy candidato al Govern en 2011, José Ramón Bauzá, convocó ayer a las cinco de la tarde en la sede de Palma a los dirigentes Pere Rotger, Joan Flaquer, Joan Rotger y Francesc Fiol, todos ellos miembros de la cúpula, y les sentó con los díscolos más destacados: José María Rodríguez, Jaume Font y Antoni Pastor, faltando, eso sí, Carlos Delgado. Al encuentro no asistieron Estarás ni tampoco su número 2, el secretario general del PP balear, Guillem Estarellas. Con todo, Bauzá se apresuró a informar a los presentes de que la presidenta conocía dicha reunión sin ella, y todos dieron por hecho que contaba con su "aquiescencia", apuntó un dirigente.
En la mente de casi todos estaba la máxima de que "Rosa se ha ido para no volver", aunque el tema "no se trató tan abiertamente", coincidieron en señalar varios de los asistentes, y lo mismo que "Bauzá quiere coger las riendas". "Hemos analizado la situación del partido tras la marcha de la presidenta. Es evidente que ella pasará ahora más de media semana fuera, pero esto tiene que seguir funcionando, sino vamos mal", sentenció uno de los barones.
Rodríguez habló claramente de "situación de interinidad ya vivida anteriormente", en alusión a la etapa en la que el ex presidente del PP, Jaume Matas, fue ministro en Madrid y él tuvo que estar en Palma al frente del partido como secretario general que era. Ante ello, Rodríguez auguró por experiencia propia que "vienen tiempos complicados y que alguna cosa habrá que hacer", explicó otro de los asistentes.
"Lo más positivo es que gente que hace 6 o 7 meses que no nos sentábamos en la misma mesa, hoy lo hemos hecho", sentenció otro de los barones. Lamentó sin embargo que "la gente no se haya soltado, todo el mundo piensa lo mismo, que Rosa no podrá continuar así por mucho tiempo [compatibilizar la presidencia con el cargo de eurodiputada], pero todos hemos sido excesivamentes prudentes", se sinceró. El mensaje que lanzó Bauzá es el de unidad: "Esto sólo funcionará si todos juntos empujamos el carro", resume un barón.
La "preocupación" para encarar el futuro inminente fue "palpable", así como la "urgencia de tomar decisiones".