C. CANALS. / X.P. PALMA.
La Delegación del Gobierno reconoció ayer que sólo una de las dos unidades móviles de radar estaba operativa el lunes, cuando se produjeron dos desembarcos ilegales en aguas de Santanyí, procedentes de la costa oriental de Argelia.
El secretario general de dicha administración, Ramon Morey, no comentó esta circunstancia, pero recordó que desde que estas unidades móviles entraron en funcionamiento se enfatizó el carácter provisional que iba a tener su servicio, dado el escaso alcance de su radio.
Morey aseguró que "muy pronto" –aunque sin precisar una fecha– la costa balear contará con un sistema integral de vigilancia exterior (SIVE) análogo al que se utiliza en la zona del Estrecho de Gibraltar, consistente en una red de radares fijos que controlarán con mayor eficacia las aguas de Balears para evitar la entrada del narcotráfico y la inmigración ilegal.
Según el secretario general, las unidades fijas disponen de un radio muy superior al de los actuales radares, aunque matizó que seguirá siendo complejo luchar contra las actividades ilícitas, dada la intensidad del tráfico marino balear.
Aunque Morey no quisiera poner fecha a la entrada en funcionamiento del SIVE, ayer trascendió que los últimos días de octubre son los que ha previsto el Ministerio del Interior para desplegar la segunda fase de implantación de este sistema, según recogió ayer la agencia Europa Press de la respuesta del departamento de Alfredo Pérez Rubalcaba al diputado del PP por Balears Enrique Fajarnés.
El Ejecutivo central detalla que el primer despliegue del SIVE fue en Eivissa, con su recepción en el mes de diciembre de 2008, mientras que para finales de octubre llegará a Mallorca, Menorca y Cabrera, las zonas que ahora eran atendidas por las dos unidades móviles.
El año pasado el Consejo de Ministros aprobó la extensión de este sistema de vigilancia en las islas, y fijando su financiación en los ejercicios de 2008 y 2009, por nueve millones de euros.
El uso de radares móviles para vigilar las costas de Balears había sido objeto de preocupación, dadas las limitaciones ya mencionadas. Precisamente ayer, el concejal de Interior en el ayuntamiento de Santanyí, Llorenç Galmés, había vuelto a insistir en la urgencia de implantar el SIVE, dada la manifiesta incapacidad del sistema actual.
Las ventajas del sistema integral que empezará a funcionar en octubre no se limita al número de unidades y a su alcance –que la Delegación del Gobierno mantiene en secreto por razones de seguridad–, sino que una sola persona puede controlar toda la costa, simplificando la actuación.
Sigue la busca
Ayer seguía abierto el dispositivo en busca de otros inmigrantes ilegales que pudieran haber acompañado a los once detenidos el lunes, aunque según transcurran las horas se hará más difícil relacionar a los sospechosos con las barcas y, por tanto, acogerse a la devolución. De hecho, la Delegación firmó ayer esta orden para los once detenidos, que pasaron a disposición judicial; la jueza dio anoche luz verde a su traslado al centro de internamiento de Barcelona, donde permanecerán hasta su expulsión.
Uno de los argelinos hubo de ser atendido en el Hospital de Manacor al estar tratado por tuberculosis –los agentes lucieron mascarillas durante su traslado– aunque fue dado de alta antes de una hora.