consumo. El ejecutivo balear anuncia controles para evitar irregularidades en las ofertas
F. GUIJARRO. PALMA.
Las familias y las pequeñas empresas no se van a ver sustancialmente beneficiadas por la liberalización del mercado eléctrico que hoy entra en vigor, según coinciden en apuntar las asociaciones de consumidores, la patronal Pimem y el propio Govern balear. Según se señaló desde estas organizaciones, las comercializadoras van a reservar sus ofertas más atractivas para las grandes compañías que realizan los consumos de energía más importantes, mientras que para el resto se aplicarán en el mejor de los casos rebajas muy limitadas. En opinión del director general de Energía del Ejecutivo autonómico, Guillem Fullana, para la mayoría de los usuarios las rebajas sobre la tarifa de último recurso se moverán entre el 1% y el 3%.
Las críticas no se han limitado a la escasa efectividad que se asigna al proceso de liberalización, por el cual los ciudadanos podrán elegir entre varias compañías comercializadoras para contratar su suministro eléctrico, sino que han sido especialmente intensas contra la decisión del ministerio de Industria de elevar un 2% el precio de la energía eléctrica para fijar la tarifa de último recurso –la que se aplicará a los que no suscriban un nuevo contrato–. Este incremento, que se suma al 3,4% del pasado mes de enero y al 9% de 2008, ha sido cuestionado por los presidentes de las organizaciones emnpresariales Caeb y Pimem, Josep Oliver y Juan Cabrera, respectivamente, además de por las asociaciones de consumidores UCB y Facua.
Según Oliver, la actual coyuntura de crisis económica hace que la aplicación de una nueva subida en el precio de la electricidad no sea oportuna, y consideró que la opción más adecuada era la de mantener, como mínimo, las tarifas congeladas. A su vez, Cabrera descalificó la decisión de encarecer un 2% la electricidad por el impacto que esta iniciativa va a tener en muchas pequeñas empresas que en estos momentos ya se encuentran en una situación muy precaria, y señaló que en el seno de esta patronal incluso se está planteando la adopción de algún tipo de medida de protesta, al considerar que el colectivo empresarial "no puede mantenerse de brazos cruzados".
El presidente de la Unión de Consumidores de Balears, José Reguera, insistió en que los apreciables descuentos que se van a aplicar a los grandes consumidores deberán ser compensados con precios más elevados para el resto de usuarios, mientras que desde Facua se aseguró que el impacto económico que el aumento del 2% va a tener en los recibos de la luz será muy superior al apuntado desde el Gobierno central.
En cualquier caso, desde el Govern balear se ha anunciado que se va a velar para que este proceso de liberalización se desarrolle sin irregularidades. El director general de Consumo, Diego González, indicó que se va a vigilar que la publicidad que se haga coincida con las condiciones reales de las ofertas, o que las contrataciones se realicen por escrito y no sólo por vía telefónica.
Los directores generales de Consumo y de Industria consideraron que la liberalización del mercado eléctrico va a ser positiva, por cuando lo abre a la competencia, pero se recomendó no tener prisa para firmar un nuevo contrato con alguna comercializadora y esperar a estudiar las mejores ofertas, en el caso de aquellos consumidores con potencias contratadas iguales o inferiores a los 10 kilowatios, que en Balears suponen unos 650.000. Para los que superen esos 10 kW, la nueva contratación es obligatoria, pero en Balears sólo quedan unos 200 con este trámite pendiente, en su mayoría Administraciones públicas, según Guillem Fullana.