M. FERRER/ M. CUART. PALMA.
El traspaso de competencias para la gestión del parque nacional de Cabrera "se hará de forma escalonada y se completará a final de año", especialmente en lo que atañe a los 26 funcionarios actuales que dependen del Estado, informó ayer el conseller de Medio Ambiente, Miquel Àngel Grimalt, que hoy protagonizará in situ la simbólica entrega.
El nuevo máximo responsable político del parque quiso dejar claro que el cambio de gestores no implicará "que se abra la barrera" para las visitas masivas al archipiélago, más bien al contrario, "se mantendrá el mismo grado de protección que hasta ahora", anunció. Grimalt lanzó además una clara advertencia, "por si hay espabilados que se piensan que ahora podrán ir a pescar furtivamente", en el sentido de que esta práctica seguirá igualmente prohibida.
Reserva ´on-line´ de las 50 boyas
El conseller explicó que las 50 boyas que en la actualidad permiten fondear a las embarcaciones que lo solicitan no serán ampliadas ni reducidas, si bien mejorará su acceso, que podrá realizarse a través de internet, agilizándose así el proceso de reserva, "en lugar de tener que enviar faxes a Madrid y hacer confirmas telefónicas", apuntó Grimalt.
En cuanto al pequeño puerto, el conseller manifestó que se encuentra en malas condiciones, por lo que se aprovechará también la transferencia de su gestión a la Conselleria para adecentarlo, a través del ente público Ports de les Illes Balears, además de destinar allí una nueva embarcación en breve para tareas de limpieza y vigilancia.
Otro de los principales objetivos de Grimalt es potenciar el centro de interpretación de Cabrera, ubicado en la Colònia de Sant Jordi (ses Salines). En vista de que "la protección del parque supone que hay que limitar la afluencia de personas, el centro es el mejor instrumento para dar a conocer al público los valores de Cabrera". La Conselleria "evidentemente" implantará una tasa –hasta ahora la visita es gratuita–, pues según Grimalt, "la gente lo valorará más si tiene que pagar algo, aunque sea simbólico", y porque será "una fuente de ingresos" para el funcionamiento del parque.
También se fomentarán las actividades de educación ambiental en el centro, para las visitas de escolares y entidades diversas.