Felipe Ferré, el ex edil del Partido Popular de Lloseta, uno de los principales proveedores del CDEIB y ahora un imputado que ha aceptado colaborar con los investigadores, ha revelado que los sobornos que Antònia Ordinas, la principal encausada, exigía a los suministradores del consorcio público habían sido bautizados como "costes variables".
Ferré, cuyas últimas revelaciones tratan de esclarecerse en una pieza separada secreta del caso Scala, añadió que en el mundillo de los empresarios y asesores vinculados al consorcio dedicado a la promoción exterior de productos de Balears eran famosos "los costes variables" de la gerente Ordinas.
El joven empresario indicó a la Policía y a la fiscalía anticorrupción que, incluso, Ordinas incluía en su contabilidad secreta la expresión "costes variables", para reflejar el porcentaje de comisiones o sobornos. Algunos encausados han admitido haber pagado, de distintas formas, a la presunta trama sobornos de entre el 10 y el 40 por ciento de la facturación.