FELIPE ARMENDÁRIZ/J.F.MESTRE. PALMA.
El Consorci per el Desenvolupament Económic de les Illes Balears (CDEIB) gastó, durante el anterior Govern del PP de 2003 a 2007, entre 20 y 25 millones de euros, más del doble de los 11 millones que tenía presupuestados. Este derroche es considerado por la fiscalía anticorrupción como una prueba más del supuesto entramado de corrupción ocupado preferentemente en desviar dinero público a sus bolsillos particulares.
Tal como han explicado varios testigos e imputados ante la jueza de instrucción 4 de Palma, el consorcio, dedicado a la promoción de productos de Balears en el extranjero y el resto de España, tenía un presupuesto anual de unos 2,7 millones de euros.
Sin embargo, esta suma se gastaba en los primeros meses de cada ejercicio y, por contra, se seguían organizando eventos y contratando servicios sin disponer del menor apoyo dinerario. Antònia Ordinas, la ex gerente del CDEIB y principal imputada, manifestó que en los cuatro años de legislatura su consorcio llegó a manejar entre 20 y 25 millones de euros.
La fiscalía anticorrupción postula que muchos de esos millones acabaron en manos de los responsables políticos del CDEIB y de su ´corte´ de empresarios proveedores y asesores amigos y cómplices en el presunto expolio organizado.
Préstamos y endosos
Aunque no había dinero en el organismo, sus gestores siguieron organizando fastuosos viajes a China, Estados Unidos y Alemania, y pagando cientos de miles de euros por informes inútiles o plagiados de Internet o inflando facturas de sobrasadas y ensaimadas para repartirse las comisiones, según postula el ministerio público.
El hoy diputado del PP en el Parlament, y entonces conseller de Comercio e Industria, Josep Juan Cardona, está acusado de tolerar todo ese desorden presuntamente delictivo en el CDEIB y de suministrar más dinero público a la supuesta trama. La jueza deberá decidir si envía el sumario al Tribunal Superior de Justicia de cara a la imputación más avanzada del aforado Cardona.
El consorcio pronto acumuló unas pérdidas de 5 millones de euros, que fueron cubiertas con un préstamo suscrito por la conselleria de Comercio y transferencias de otros departamentos, entre ellos 1 millón de euros procedente del Instituto de Desarrollo Industrial (IDI). Ordinas explicó que, como no había fondos en el CDEIB, ella hizo endosos bancarios.