Durante los próximos años la cifra de nuevos proyectos inmobiliarios que se van a poner en marcha en Balears va a ser mínima, según afirma el gerente de Promotora Reina en las islas, Jesús Torquemada. Al respecto, destaca que, dando por hecho de que la cifra de viviendas sin vender sea de unas 7.000 como afirma el sector, y no 15.000 como ha señalado el Ministerio, esa primera es suficiente para atender la actual demanda isleña durante más de dos años. Hay que recordar que durante el primer trimestre de 2009 se comercializaron en el archipiélago unas 750 viviendas nuevas, lo que, de mantenerse la tendencia, supondría unas 3.000 a lo largo de este ejercicio.
Desde el sector se señala Sa Marina de Son Gual, de la empresa en concurso de acreedores Martinsa-Fadesa, como uno de los ejemplos más claros de promoción con numerosas viviendas vacias que se tardará tiempo en comercializar.
En cualquier caso, se asegura que no es previsible que durante los próximos meses se registren más concursos de acreedores, ya que en el caso de las promotoras isleñas y con la excepción del Grupo Drac, muchas han llegado ya a acuerdos con bancos y cajas para refinanciar su deuda a cambio de la entrega de una parte apreciable de su suelo.
Torquemada y el presidente de los promotores isleños, Gabriel Oliver, coinciden al apuntar que la estrategia a seguir en estos momentos es ir comercializando poco a poco el producto que queda pendiente de venta a la espera de que la demanda vuelva a reactivarse. Prueba de este parón es que durante los primeros cinco meses de este año se han visado proyectos para construir 579 viviendas en Mallorca, mientras que sólo en enero de 2008 se habían alcanzado las 583.
El presidente del Grup Fer, Fausto Ferrero, cree que en el plazo de un año puede registrarse una reactivación de la demanda, pero subraya que el problema va a radicar en que este cambio de tendencia va a producirse cuando muchas empresas promotoras estén ya descapitalizadas, lo que dificultará que se reinicie la edificación.