FELIPE ARMENDÁRIZ
El Govern moviliza a sus servicios jurídicos y a sus consellers para ganar tiempo y no tener que contemplar la dura escena de Son Espases paralizado.
El TSJB tampoco tiene prisa en ejecutar la contundente sentencia del Tribunal Supremo sobre la suspensión cautelar de la construcción del nuevo hospital público de referencia de las islas.
Entre súplicas, boletines oficiales, certificados municipales que no llegan y posibles alegaciones de la UTE adjudicataria del nuevo Son Dureta, pueden pasar los días y convertir en papel mojado la medida provisional. Lo más sensato sería admitir el gravísimo error político del PP y del PSOE sobre la pésima ubicación del hospital, desagraviar a los humillados vecinos de Es Secar, darles la razón, desistir de los recursos. Y pedir perdón.