F. GUIJARRO. PALMA.
Dos de cada tres isleños a los que ya se les ha reconocido una dependencia siguen sin recibir las ayudas a las que tienen derecho, según el último dictamen elaborado por la Asociación Estatal de Directores y Gerentes en Servicios Sociales. El director de esta organización, José Manuel Ramírez, señaló que las Balears presenta uno de los peores niveles de cumplimiento de la Ley de Dependencia en este apartado, pero subrayó que en otros aspectos ha registrado una más que apreciable mejoría, hasta el punto de colocarse ya por encima de la media estatal por lo que a la implantación de la citada normativa se refiere.
José Manuel Ramírez recordó que en el dictamen realizado el pasado mes de enero, el archipiélago suspendió claramente en esta materia, al obtener 3,5 puntos sobre 10 en la evaluación realizada sobre la aplicación de la Ley de Dependencia en las diferentes comunidades autónomas. En seis meses, esta puntuación ha subido hasta un 6,5, la mejoría más acentuada de toda España, gracias a la aprobación de la Ley autonómica de Servicios Sociales, una mayor colaboración con las entidades locales y el aumento de los dictámenes realizados para valorar los grados de dependencia. En definitiva, aseguró que el Govern "va por el buen camino, aunque todavía le falta mejorar notablemente a la hora de hacer llegar las ayudas". Por contra, señaló los casos de Murcia, con un 0,5; Canarias, con un 2,5; o Madrid, con un 3.
Falta de plazas
La consellera de Asuntos Sociales, Fina Santiago, reconoció que el porcentaje de dependientes isleños que ya reciben los servicios a los que tienen derecho es bajo todavía, pero destacó que el motivo es la falta de infraestructuras. Así, afirmó que la concesión de ayudas económicas presenta ya un nivel alto, pero que la situación es la contraria con los que piden plazas en centros de día y en residencias, al no contar con ellas.
Sin embargo, la consellera adelantó que se está negociando con los Ayuntamientos la contratación de plazas en sus centros de día y residencias, de forma que cuando en estas se produzca una vacante, se pueda registrar la entrada de una persona con dependencia reconocida. De este modo, señaló que el objetivo es llegar a finales de este año con sólo un 15% o un 20% de los dependientes a la espera de recibir el servicio solicitado, frente al 64% actual.
Pero además Fina Santiago indicó que mientras que en algunas autonomías se ha valorado a dependientes que ya tenían plaza, lo que ha elevado su nivel de cumplimiento, en Balears se ha optado por dar prioridad a los que no la tienen.