ROSA FERRIOL. PALMA.
Los servicios sociales están desbordados debido a la crisis pero tanto Cáritas como el Consell de Mallorca esperan una nueva avalancha de demandantes tras la temporada turística. El Institut d´Afers Socials de Mallorca (IMAS) y la entidad presentaron ayer dos balances de sus actuaciones en estos meses de nefasta coyuntura económica.
El conseller insular de Benestar Social, Jaume Garau, presentó ayer una retahíla de iniciativas para hacer frente a las necesidades de los ciudadanos que tras el verano se quedarán sin trabajo y sin acceso al subsidio de desempleo ya que esta temporada turística será más corta. Así, anunció un plan de ayudas económicas para las familias que en otoño tengan una especial dificultad para llegar a fin de mes.
Avanzó que el Consell destinará un millón de euros a los Ayuntamientos para que contraten personal durante los últimos cuatro meses de este año, que es cuando se prevé que haya un aumento de las demandas sociales. Asimismo fomentarán la formación de los desempleados. También se destinará una partida de 500.000 euros para aquellas familias que tengan menores de acogida y tengan dificultades económicas.
La directora del Observatorio Social de la Crisis Económica, Nú-
ria Estaràs, puntualizó que las prestaciones de renta mínima de inserción (RMI) aumentaron un 50% durante los meses de marzo y abril. En marzo se beneficiaron de esta ayuda 683 personas y en abril, 758. Detalló que se registran 90 altas mensuales cuando la media habitual era de 40. A los 2,5 millones presupuestados para la RMI en 2009 ya se han sumado otros 640.000 euros.
Tanto los centros de acogida del Consell como los comedores sociales están en plena ocupación. El comedor de transeúntes y el de Ca l´Ardiaca sirvieron en marzo y abril 186 y 182 raciones diarias, respectivamente. El Observatorio constata la prolongación del uso del servicio debido a las dificultades de encontrar un empleo. Cáritas e IMAS destacaron que en estos meses se han incrementado las personas mallorquinas y peninsulares que nunca había recurrido a los servicios sociales en busca de una ayuda, además de los inmigrantes regularizados que han perdido su trabajo. Cáritas resaltó que también han aumentado las familias jóvenes con cargas familiares y los hombres que solicitan un trabajo.
Un centenar de inmigrantes residentes en las islas se acogieron en el primer trimestre de este año al programa de retorno voluntario gestionado por Cruz Roja. Las islas son la comunidad donde más inmigrantes se han acogido a esta iniciativa.