MIGUEL MANSO. PALMA.
El Govern, el sindicato mayoritario en la empresa (USO) y la propia compañía aérea, Air Nostrum, manifestaron ayer que el expediente de regulación de empleo presentado ayer tendrá escasa incidencia en Balears. La aerolínea valenciana, encargada del servicio público entre islas, entregó ante la Dirección General de Trabajo de la Generalitat un expediente que afecta a 507 empleados de los 2.250 trabajadores de la plantilla, así como un plan de acción que supone el abandono temporal de rutas no rentables y la reducción de las frecuencias.
Air Nostrum dispone de veintidós trabajadores en Balears –tripulación y mecánicos principalmente–, de los cuales, cerca de cinco podrían verse implicados en el despido programado por el equipo directivo. Respecto a las conexiones y las frecuencias entre las islas con la Península, una portavoz de la empresa manifestó a este diario que no se producirán cambios significativos.
Ahora, los sindicatos disponen de un mes para analizar la documentación entregada a la Generalitat Valenciana y exponer las alegaciones que consideren oportunas. "Estamos en desacuerdo con el expediente. Creemos que no existen razones objetivas porque Air Nostrum percibe importantes ayudas públicas del gobierno levantino y el pasado ejercicio presentó beneficios", expuso ayer el coordinador del sector aéreo de USO, Jaume Grimalt.
La directora general de Transporte Aéreo de Baleares, Joana Amengual, corroboró que la regulación no afectará a los vuelos entre las islas operados por la compañía, aunque ha mostrado su "inquietud" por los que unen el archipiélago con la península en invierno. La consellera de Trabajo y Formación, Joana Barceló, señaló que todavía es muy pronto para saber qué repercusiones tendrá en Balears. Asimismo, la titular de Trabajo desveló que en la mañana de ayer mantuvo una conversación con los responsables de Air Nostrum, quienes no descartaron variaciones en determinados vuelos puntuales hacia la península.