FELIPE ARMENDÁRIZ
El Govern balear, que, junto a Catalunya, es de los pocos ejecutivos autonómicos con fuerzas más izquierdistas y ´verdes´ en su seno, no ha querido incumplir la Constitución Española que proclama la igualdad de trato ante la Ley de todos los españoles.
El Ejecutivo de Antich ha obviado, una vez más, sus tímidas objeciones a la iniciativa de Zapatero: carencia de fondos; clara contradicción con la política balear de fomento del transporte público y penalización del coche particular; y protesta simbólica por la escasa financiación estatal. Al margen de todo, las ayudas públicas para coches ya han funcionado muy bien en Navarra y Alemania.