FELIPE ARMENDÁRIZ/J.F.M. PALMA.
Juan Francisco Gosálbez, el principal acusado en la presunta trama de corrupción en torno al organismo público Turisme Jove en la pasada legislatura, afirmó que su jefa de entonces, la consellera de Presidencia y Deportes Rosa Puig, y Damià Amengual, gerente de dicho consorcio, ficharon a un arquitecto porque era de Algaida, pueblo de ambos políticos del Partido Popular. Los investigadores del caso Turisme Jove han comprobado que dicho organismo encargó al arquitecto el proyecto para levantar un albergue juvenil sin concurso ni licitación, y cuando el consorcio estaba en situación de quiebra técnica.
Gosálbez reveló a la fiscalía anticorrupción y al grupo de Delitos Económicos numerosos detalles sobre presuntas irregularidades cometidas entre 2003 y 2007 en Turisme Jove. Muchas de las "confesiones" efectuadas por el ex factotum de dicho organismo han sido confirmadas por las posteriores pesquisas de la Policía y la Agencia Tributaria.
Según Gosálbez, la consellera Rosa Puig y Damià Amengual, ambos de Algaida, contrataron a dedo a un arquitecto porque era de su localidad y para hacer un albergue en unas fincas situadas entre el número 11 de la calle Gual y los portales impares de la calle Lope de Vega.
El "enchufado", L.J.S., que ha sido imputado en la causa, ha admitido que el trabajo se lo dio su paisano Amengual en 2005 y que no hubo licitación, ni contrato alguno. "Era un encargo urgente para derribar los edificios existentes y levantar un albergue con sótano, planta baja, dos plantas piso y un ático". Desde Turisme Jove no le presentaron al técnico ningún presupuesto, ni contrato, sólo le dijeron que se pusiera a trabajar a toda prisa puesto que era un tema urgente. Tras tres o cuatro meses de intenso trabajo, y de continuas variaciones sobre el tamaño del albergue, el arquitecto fue informado por Turisme Jove de que el proyecto se había abortado por razones políticas. Poco después cobró 29.800 euros por su trabajo.