economía. LA MAYORÍA DE LOS CONSELLERS SE OPONÍA A LAS AYUDAS DIRECTAS AL SECTOR DEL MOTOR
MIGUEL MANSO / V.EZA. PALMA.
La sombra del presidente Zapatero y de su ministro Miguel Sebastián ha pesado más que todo el gabinete de Francesc Antich. De nada ha servido la resistencia de los consellers Carles Manera (Economía), Francesca Vives (Industria) y Albert?Moragues (Presidencia). Balears confirmó ayer su incorporación al plan nacional de ayudas directas a la adquisición de automóviles, con una aportación de 500 euros por operación de venta. El resto de la financiación procede del ministerio de Industria y de los fabricantes, con 500 y 1.000 euros respectivamente.
Mientras el director general autonómico de Coordinación Departamental, José Antonio Santos, se entrevistaba ayer en Madrid con Miguel Sebastián para concretar la adhesión de Balears al Plan 2000E, los socialistas derribaban en Palma las reticencias de sus socios del Bloc. Las islas no podían erigirse en la única comunidad autónoma "progresista" que despreciaba el programa de respaldo al sector del motor, reconocen fuentes del Govern. El ´feo´ hubiera sido doble, porque la iniciativa parte de Miguel Sebastián, el impulsor de las subvenciones millonarias a las que se han acogido los empresarios turísticos baleares.
De lo ocurrido en las últimas semanas se desprende que Zapatero ha pillado con el pie cambiado a muchos correligionarios, incluidos los isleños. El presidente del Gobierno lanzó su propuesta el 12 de mayo, durante el debate sobre el Estado de la Nación. Una semana antes, la conselleria de Economía casi las descartaba pese a la petición formal de los concesionarios locales. "En estos momentos preferimos dedicar recursos a otros sectores", reconocía un colaborador de Carles Manera. Tras la intervención de Zapatero en el Congreso, las muestras de disgusto han sido evidentes. La más clara, la del conseller de Presidencia, Albert Moragues, quien dijo que la Comunidad se sumaría al proyecto "protestando y poco satisfecha".
Curiosidades del destino, será su departamento el que aporte el dinero, 1,8 millones de euros a desembolsar a lo largo de 2009 y 2010. Las ayudas tienen efectos retroactivos hasta el día 18 de mayo y podrán acogerse los particulares, autónomos y pequeñas y medianas empresas que compren un vehículo poco contaminante o de transporte hasta 3,5 toneladas cuyas emisiones no superen los 160 gramos por kilómetro. El precio de adquisición no superará los 30.000 euros, IVA incluido. El beneficiario debe dar de baja un coche de una antigüedad mínima de 10 años o con 250.000 kilómetros recorridos.
Las Comunidades de Madrid y La Rioja, ambas gobernadas por el PP, son las únicas que mantienen su oposición a las ayudas del Plan 2000E. Las últimas en sumarse a esta iniciativa han sido Cataluña, Balears, Canarias y las ciudades autonómicas de Ceuta y Melilla.