El multimillonario sueco Mats Wahlstrom, famoso por sus espectaculares fiestas en el Puro Hotel de Marbella, explicó al juez del caso Relámpago que en la operación de venta del Puro Hotel de Palma por 8 millones de euros intervinieron importantes despachos legales o de intermediación inmobiliaria.
Según Wahlstrom, la parte compradora estuvo representada por el Bufete Garrigues de Barcelona y la inmobiliaria que medió en la operación fue la madrileña Aguirre Newmans.
El antiguo "Rey de las ruedas de coche" también contaba en esa época como asesores con Becker & Makensky, pero, según el imputado, esta consultora legal sólo le ayudaba en sus negocios en Suiza y Estocolmo.
El encausado Gabriel Feliu limitó ante el instructor sus funciones en el negocio investigado a tareas posteriores a la compraventa propiamente dicha. Según el abogado mallorquín, los prestigiosos despachos antes citados se ocuparon de los pormenores del contrato y eran una garantía sólida de la ortodoxia de la operación.