I. O. PALMA.
El mago Félix, un castillo de goma, un toro mecánico y la posibilidad de pasearse en un pony además de la preceptiva merienda, son algunas de las diversiones que la Associació Illes Balears d´Adopcions (AIBA) puso a disposición de los más pequeños en el colegio Jaume I con motivo del encuentro de familias con niños adoptados que celebró ayer en Palma.
Ramon Rotger, presidente de esta asociación sin ánimo de lucro que presta asesoramiento gratuito a las familias sobre los trámites que ha de sortear para adoptar a un niño así como sobre todas sus vertientes desde una perspectiva legal y psicológica que desarrollan con charlas, talleres y conferencias, señaló que el primer paso para adoptar a un menor pasa por la solidaridad.
Esta organización cuenta en estos momentos con 675 socios, lo que podría traducirse en unas 335 familias, calcula Rotger antes de precisar que "también contamos con núcleos familiares de carácter monoparental. Y nos financiamos con las aportaciones voluntarias que quieran hacer nuestros socios", remarcó.
"El año pasado se culminaron 54 adopciones en Balears, 28 internacionales y otras tantas nacionales, aproximadamente la mitad que el año anterior". En cuanto a las nacionales, Rotger señala que la mayor parte de adopciones son de menores huérfanos con residencia en las islas.
¿Los motivos?, Rotger no quiere atribuirlos, al menos no de manera exclusiva, a la crisis económica, sino mas bien a "los impedimentos y trámites mas exhaustivos que cada vez incrementan los países en los que se realizan las adopciones". El presidente de AIBA revela que si el plazo para adoptar a un niño antes se demoraba un año y medio de promedio, ahora puede convertirse en unos tres años.
Rusia y China, por este orden, son las naciones a las que las familias de Balears interesadas en ofrecer una vida mejor a un menor acuden más asiduamente, aunque otros lugares como la República de Ucrania o Etiopía no son deshabituales.
Rotger estaba muy satisfecho del éxito obtenido por su convocatoria, a la que acudieron varias decenas de padres ya que, indicó, "han venido familias de Eivissa y Menorca e incluso dos de Madrid.