Política. El PP llama a la calma interna hasta el 7-J
MATEU FERRER. PALMA.
Hacía tiempo que Rosa Estarás perseguía una foto de unidad, y ayer pudo hacérsela. No obstante, la instantánea tiene trampa, pues varios de sus protagonistas están a verlas venir en el PP balear, y si pintan bastos no les temblará la mano para encabezar la rebelión interna que finiquite la falta de un liderazgo claro –y del candidato al Govern– en el partido, desde la huida de Jaume Matas.
A pocas semanas de su marcha al Europarlamento –por algunos todavía no digerida–, la presidenta de los ´populares´ tocó a rebato y logró que a las diez y media de la mañana se presentaran los díscolos Antoni Pastor y Carlos Delgado, alcaldes de Manacor y Calvià, respectivamente, y los dos que en un momento dado podrían plantarle cara nuevamente, en esta ocasión para forzarla a dejar vacante su plaza. La presencia inusual del calvianer en la sede palmesana desató expectación. Por si las moscas, Estarás invitó también a Jaume Font, pues aunque quedó ´descabezado´ por la azarosa Justicia como su contrincante más peligroso –desde que fuera imputado por el caso Plan Territorial de Mallorca, es otro Jaume Font–, en política nunca se sabe.
La presidenta no las tenía todas consigo, de ahí que no convocó a la prensa. Sólo al cerciorarse de que los tres estaban sentados junto al resto del comité de dirección del PP, al que ninguno pertenece, hizo entrar en la estancia al fotógrafo oficial y a un cámara, para que distribuyeran las imágenes de posado y de suma cordialidad. El parte oficial divulgado también posteriormente no supo cómo justificar la presencia de los tres ´insurrectos´ entre la misma cúpula que les excluyó en su día: "Esta mañana se ha reunido el comité de dirección del Partido Popular-Baleares para analizar el comienzo y desarrollo de la campaña de las elecciones europeas, reunión a la que se han incorporado (...)", y seguían los nombres del trío, junto a sus cargos. La escueta nota de prensa se titulaba "Máxima implicación del PP en la campaña de las europeas", pero como no había detalles para corroborarlo, se optó por el camino fácil, no dar ninguno.
Lo dicho, "Rosa sólo buscaba la foto; ya la tiene", sentenció uno de los presentes en la reunión. No se entró en profundidad en ningún aspecto, se rehuyó el conflicto, y sólo quedó claro que tras el 7-J "nos tenemos que volver a sentar", les anunció Estarás.
"Han ido en un ejercicio de responsabilidad" ante las inminentes elecciones, apuntó una fuente del PP refiriéndose a Delgado y Pastor, "sin que ello signifique que renuncian a nada, son los mismos que antes de entrar", apostilló, dejando el escenario abierto.
Y mientras en la sede se escenificaba la dulce farsa, José María Rodríguez, el ex secretario general condenado a galeras en esta campaña, repartía folletos con la sonrisa de Estarás en Binissalem, cumpliendo fielmente la hoja de ruta que le ha alejado de Palma. Por contra, Francesc Fiol se saltó el veto conjunto, y desfiló por el palmesano mercado del Olivar, junto a la presidenta. Hubo protestas entre la comitiva, y a alguno se le vio el plumero.