MATEU FERRER. PALMA.
Los hoteleros descorcharon el champán con el Decreto Nadal, pero el ayer fallido Decreto Grimalt por poco les agua la fiesta. Aunque en la conselleria de Medio Ambiente oficialmente siguen defendiendo la necesidad de estas nuevas medidas urgentes, de puertas para adentro se admite demasiada improvisación.
Nada más presentar el conseller Miquel Àngel Grimalt la iniciativa legislativa –el jueves por la tarde por sorpresa–, algunos en UM ya la tacharon de "oportunista" y la enmarcaron en la guerra interna por el control del partido, que enfrenta a los partidarios de Grimalt con el actual presidente y conseller de Turismo, Miquel Nadal. "¿Qué clase de asesores tiene Grimalt, que le lanzan a anunciar un decreto ley que afecta a los hoteleros, sin consensuarlo antes con ellos?", se preguntaban en tono burlesco los nadalistas. Por su lado, los de Grimalt acusan al propio Nadal de azuzar a los hoteleros en contra del decreto ley.
Fuentes cercanas al conseller de Turismo aseguraron que fue él quien abortó su aprobación: "Nadal habló con el president Antich antes del Consell de Govern" que en teoría debía refrendarlo, "y se retiró". "He sido yo el que lo ha parado esta mañana [por ayer] a primera hora, al ver que generaba preocupación", desmintió rotundo Grimalt a este diario. "El decreto ley no se ha quitado del Consell de Govern porque no estaba en el orden del día, dijimos que se aprobaría este viernes o el otro", recordó. "He hablado con los hoteleros y les he dicho que estuvieran tranquilos, la medida para permitir las obras en verano se tratará en pocos días con todo el sector, y si no hay acuerdo, no se aplicará", prosiguió el conseller, que mantendrá a grandes rasgos el resto de puntos.
Y es que no son sólo los hoteleros, el Bloc y los Consells insulares tampoco ven del todo claro este nuevo decreto ley. El conseller de Movilidad, Gabriel Vicens, departió antes del Consell de Govern con Grimalt, y le anunció que si finalmente llevaba la medida, él pediría dejarla sobre la mesa. El Bloc argüye que hay flecos por cerrar, quiere restringir por ejemplo la exoneración de estudios de impacto ambiental para obras en parques naturales, aunque Grimalt asegura que los representantes de esta formación "el lunes habían dicho que sí" al decreto. El conseller está dispuesto a negociar ahora y poder sacar su propuesta el próximo viernes.