VIRGINIA EZA. PALMA.
La portavoz del Govern, Joana Barceló, afirmó ayer que el turismo es una prioridad para el Govern y que, por lo tanto, "si hay que corregir" el Decreto Grimalt para que no le perjudique, se hará. "La actividad turística es clave", dijo Barceló en referencia a la necesidad de garantizar que el ruido de las obras no afecte a los turistas. "El silencio es un valor cada vez más valorado", agregó. El Govern dejó ayer sobre la mesa este decreto que en principio, según Barceló, se aprobará el próximo viernes, tras recoger las opiniones de los "sectores económicos".
Por su parte, el president del Govern, Francesc Antich, reconoció que el Decreto Grimalt puede generar "problemas" a los hoteleros, ya que al permitir obras en zonas turísticas durante el verano puede provocar anulaciones de reservas e indemnizaciones a los tour operadores y clientes perjudicados, informó Europa Press. Al igual que Barceló, Antich resaltó que la actividad turística es "una prioridad" por lo que es necesario "cuidarla mucho".
El rechazo del sector turístico al Decreto presentado el jueves por el conseller de Medio Ambiente, Miquel Àngel Grimalt, provocó ayer que la Conselleria publicara un comunicado en el que aseguraba que "en ningún caso" permitirá "la realización de obras molestas para los residentes y visitantes de las zonas turísticas". Además, anunció que en los próximos días se reunirá con el sector turístico para consensuarlo. "La conselleria de Medio Ambiente no aprobará ninguna medida que no tenga el acuerdo de un sector tan importante para la economía de Balears como es el turístico", aseguró.
La portavoz del Govern afirmó que entiende "perfectamente" la preocupación del sector turístico y sostuvo que sólo se podrán hacer "obras menores que cumplan con la normativa de ruidos". Precisó que sólo podrán realizarse trabajos "muy pequeños" cuya ejecución provoque decibelios "muy bajos" o que no afecten a zonas turísticas.