medio ambiente. Puertos deportivos, cable eléctrico y corrupción política, amenazas latentes
I.OLAIZOLA/V.EZA. PALMA.
"Casi todos los puntos negros del litoral balear que denunciamos en el informe Destrucción a toda costa del año pasado siguen vigentes. El campo de golf de Son Bosc (Muro) sigue adelante, incluso el ayuntamiento ya lo publicita en sus folletos de servicios turísticos; la ampliación de Port Adriano (Calvià) continúa a buen ritmo pese a los estudios presentados por el GOB y Ecologistas en Acción acerca del daño que está ocasionando en las praderas de posidonia", denuncia la responsable de Costas de Greenpeace, Pilar Marcos.
"El intento del hundimiento de la fragata Baleares en las Malgrats (Calvià) para crear un arrecife artificial e incentivar las actividades subacuáticas en la zona, pese a que fue impedido por el ministerio de Medio Ambiente, está recurrido ante la Audiencia Nacional por el consistorio calvianer. En vez de apostar por bloques de hormigón especialmente diseñados por biólogos marinos que garanticen la proliferación de especies en la zona y supongan una traba para la pesca de arrastre, se apuesta por una antigua fragata de cien metros de eslora que, pese a estar descontaminada, no garantiza que no sea una fuente de residuos con la paulatina degradación de su casco", continúa Pilar Marcos.
Desmanes políticos
"Y, por último, están los casos de corrupción política ligada a la urbanística, como el de las Áreas de Reconversión Territorial del Plan Territorial de Mallorca o los desmanes cometidos en Andratx, actuaciones que desde luego no han pasado desapercibidas para Bruselas", advierte Marcos.
La responsable de Costas de la organización ecologista también hace referencia a las grandes infraestructuras que en estos momentos se están ultimando, como el cable eléctrico que unirá el archipiélago con la península.
"Es evidente que tiene un interés prioritario para la comunidad autónoma y para el bienestar de sus ciudadanos", concede, "pero no se puede desarrollar arramblando con todo lo que encuentre a su paso, que en este caso son unas praderas de posidonia de incalculable valor. Si se tiene que hacer, que se haga, pero tomando las medidas necesarias para que sea medioambientalmente sostenible. Y si para ello hay que modificar el trazado del cable aún a costa de encarecer el proyecto, que se modifique", zanja tajante Marcos.