R. FERRIOL / J. MORA. PALMA.
Hace un calor horroroso. Aunque estamos en mayo, estos días tenemos temperaturas típicas de verano. De hecho, Palma y Sóller batieron ayer récords al alcanzar, respectivamente, 34 grados en la estación del aeropuerto palmesano y 38 en el pueblo de la Serra. En Portopí el mercurio alcanzó los 31,7 grados. Fue el día de mayo más caluroso de la historia, con diez grados más de lo normal.
La explicación a los 38 grados de Sóller se centra en el ´efecto Foehn´, un calentamiento repentino de la temperatura combinado con un descenso de la humedad. Se produce porque una masa de aire sube por la montaña y dispara la temperatura cuando entra en el valle. Debido a ello, durante la madrugada de ayer pasaron de 16 a 25 grados en cuestión de cinco minutos.
El director del centro meteorológico de Balears, Agustí Jansà, resaltó que las temperaturas de ayer fueron entre diez y doce grados más altas de lo habitual en esta época del año. Así, mientras la media de un mes de mayo en Lluc es de 21,4 grados, las máximas de ayer superaron los 32 grados. En sa Pobla, el mercurio llegó a los 36,8 grados, 12,9 puntos más que lo normal en este mes. La temperatura máxima de ayer en Porreres fue de 32,8 grados, en Portocolom de 29,7 y en Alfàbia de 27,4 (la media es de 16,1 grados).
Jansà explicó que este calor sofocante se debe a la entrada de una masa de aire africano que dificulta la circulación de la brisa que alivia ante tanto calor. Además, también impide que bajen las temperaturas. La masa de aire africano, puntualizó Jansà, entró hace dos días pero ayer se encontraba sobre el archipiélago balear. Se espera que hoy continúe el calor aunque el fin de semana se recuperarán los valores habituales del mes de mayo.