ROSA FERRIOL. PALMA.
La conselleria de Medio Ambiente presentó ayer un decreto que permitirá las obras en zonas turísticas durante la temporada alta. Eso sí, sólo se podrán realizar aquellos trabajos de construcción que no generen molestias. La normativa fija unos límites en las emisiones de decibelios y todas las obras que superen dichos ruidos no podrán realizarse.
Grimalt explicó que el objetivo del decreto es reducir, simplificar y agilizar los trámites ambientales de los proyectos para impulsar las inversiones y dinamizar la economía balear. Eso sí, subrayó Grimalt, "no mermará las garantías ambientales de los proyectos".
El decreto afecta a las evaluaciones de impacto ambiental y a las evaluaciones estratégicas. Una vez aprobado el decreto no estarán sujetos a dicha evaluación los equipamientos sanitarios y docentes que ocupen una parcela inferior a los 2.700 metros. Grimalt explicó que se trataría de un centro escolar "estándar" con una capacidad de 450 alumnos. También se eximirán los polideportivos que no superen los 1.600 metros cuadros.
Además se reducirán los plazos de tramitación y se simplificarán los procedimientos de unos 350 expedientes que anualmente tramita la Comisión Balear de Medio Ambiente. Además, se fijarán plazos a las instituciones implicadas y a los promotores. En caso de que un proyecto se declare de interés público, todos los plazos se reducirán a la mitad. En general, la tramitación ambiental de los proyectos suele tardar entre seis y doce meses.
Gracias a la nueva normativa, las empresas que gestionan residuos podrán continuar su actividad mientras el departamento resuelve su solicitud de renovación. Finalmente, el decreto regula los espacios de relevancia ambiental. El conseller, de UM, aseguró que el decreto fue consensuado con PSOE y Bloc. La iniciativa será aprobada en el Consell de Govern de hoy o del próximo viernes. Al día siguiente será publicado en el BOIB y deberá ser validado en el plazo de un mes por el Parlament.