VIRGINIA?EZA
VEZA@DIARIODEMALLORCA.ES
Desbandada general en la sala de plenos. Son casi las doce del mediodía del martes 12 de mayo y sus señorías acaban de asistir al semanal partido de ping-pong entre el president Francesc Antich y la aún portavoz popular Rosa Estarás, basados en la habitual argumentación del "y tu más y peor". ¿El tema?. La crisis, claro. ¿Es que hay otro tema?. La crisis económica, la crisis partidista. Dentro de la sala de plenos Antich y Estarás se enzarzan con la económica. A partir de las 12, los pasillos del Parlament acogen la partidista.Fuera de la sala de plenos las fotografías son tantas y tan bulliciosas como crisis hay en los partidos. PP y UM comparten el mismo lema:?El que se mueva antes de las europeas no sale en la foto. Después, ya se verá. Es un mensaje oficial y quien más quien menos intuye que al que lo aplique se le acabará quedando cara de tonto.
La imagen más llamativa es la de un Mateu Cañellas entre anonadado e indignado por la campaña en su contra emprendida por los que hasta hace unos días eran los suyos, los nadalistas. "Traidor" es lo más suave que le llega al conseller de Deportes. Cañellas se desmarcó claramente de Miquel Nadal en la tensa ejecutiva que celebró UM hace una semana y que acabó con la convocatoria de un congreso extraordinario. Los críticos del partido han acogido al antiguo delfín de Nadal con los brazos abiertos. En la Cámara balear, PSOE y Bloc le muestran constantes gestos de solidaridad, acentuando la imagen de soledad parlamentaria de un presidente de UM que ve como se estrecha el cerco contra él dentro de su partido y en los juzgados.
Cuando llega al Parlament, a Nadal le queda como amiga Rosa Estarás, al menos hasta que se vaya a Bruselas como eurodiputada. A partir de ahora, Nadal intentará que no se le fotografía a menudo en solitario con la líder del PP, mientras que el crítico Miquel Angel Grimalt hará lo posible por que se le vea junto a ella. El congreso extraordinario impone gestos y hay que trasladar a los futuros compromisarios ese peculiar concepto de ´centrados´ que tienen en UM.
La líder del PP?y futura eurodiputada actúa como si su marcha a Bruselas no fuera a tener ningún efecto en su partido. En el PP también empiezan a afilarse los cuchillos mientras se intenta adivinar por donde hay que colocarse para estar bien situado en los próximos meses. La crisis tardará en estallar más que en UM, pero los populares tienen claro que, en la práctica, Estarás ya se está quitando el traje de presidenta. Y que quizá haya más de uno que no esté dispuesto a aceptar sucesiones impuestas. Cuestión de tiempo.