F.G. PALMA.
"No ha sido un camino fácil", reconoció ayer el ministro de Fomento, José Blanco, tras suscribir en la capilla del Consolat de Mar los nuevos convenios de carreteras con los Consells Insulars, que supondrán una aportación estatal de casi 600 millones de euros y que permitirán crear unos 2.000 puestos de trabajo hasta 2017, según las estimaciones de la Administración central.
La trascendencia del acto quedó reflejada por la presencia no sólo del president, Francesc Antich, de los presidentes de los Consells y del delegado del Gobierno, sino también de miembros del PP y de dirigentes de patronales isleñas.
Este convenio prevé destinar 431 millones de euros para la ejecución de obras como la mejora de los accesos a Palma, la variante de Son Servera o completar el tercer carril de la vía de cintura y de la autopista de Inca. A Menorca se asignan 68,8 millones de euros, mientras que a Eivissa se dedicarán 55,4 millones. Formentera contabilizará inversiones por valor de 13,4 millones de euros.
Tras la firma, José Blanco recordó que su departamento va a destinar más de 1.000 millones de euros a las islas a través de estos convenios viarios y del ferroviario, lo que implica cumplir el compromiso de situar las inversiones de Balears en la media estatal.
Impulso a la economía
El president Antich destacó la importancia de estos acuerdos, tanto por la mejora que van a suponer en las comunicaciones del archipiélago como en el impulso que aportarán a la economía en un momento de crisis.
Por su parte, la presidenta del Consell de Mallorca, Francina Armengol, al igual que sus homólogos de Menorca y Eivissa, subrayaron el reconocimiento que para sus instituciones supone que el Estado acepte firmar con ellas un acuerdo de estas características.
Al margen de este tema, José Blanco reconoció que el Gobierno no tiene previsto transferir más puertos a la Comunitat Autònoma en la Ley que se está elaborando.