JOAN MORA. SÓLLER.
A Norberta no le hizo falta ningún consejo. A sus seis años de edad, esa niña de segundo curso de primaria tan solo le bastó que su madre le abriera la puerta de su coche para sentarse en su sillita y como si de un acto reflejo se tratara abrocharse el cinturón. Un ejemplo a seguir para todos aquellos chavales que hasta los doce años de edad están obligados a sentarse en las sillas especiales homologadas cuando viajan a bordo de un coche.
El gesto que hizo la niña tras su salida de clase en el colegio Sagrados Corazones de Sóller no fue seguido por otros muchos padres de alumnos que ni tan siquiera llevan en el auto las sillas adaptadas para sus hijos. Para ellos va dirigida la campaña de sensibilización que ayer inició la conselleria de Interior con el fin de fomentar el uso de sistemas de sujeción de seguridad para los menores en turismo, motocicletas y ciclomotores.
La campaña que ayer se puso en marcha se desarrollará a lo largo de las próximas semanas en un total de once municipios de la Part Forana mallorquina. Tal y como relataron Rafel Coves y Josep Alemany, responsables del programa piloto que auspicia Interior, la finalidad "pasa por concienciar e informar a los padres de la necesidad de cumplir con el uso de los sistemas de sujeción para menores". Esta misma campaña se extenderá a todos los centros educativos de las islas a partir del próximo curso.
Consejos de seguridad
De momento son unos 16.300 alumnos de educación infantil y primaria los que durante mayo recibirán los consejos de seguridad a través de unos folletos que desde ayer se distribuyen en los sesenta colegios públicos y concertados de los once municipios donde se desarrolla la campaña piloto. El programa se estructura en dos fases. Tal y como explicó Coves, durante dos semanas los policías locales (en su mayoría los policías tutor de cada municipio) informarán en las entradas y salidas de los colegios sobre el uso de los sistemas de seguridad para menores en los vehículos. Pasada la fase informativa, los agentes entrarán en la denominada etapa de corrección en la que incluso podrán multar a aquellos padres que todavía incumplan la norma.
Pere Ruiz es el policía tutor de Sóller que ayer empezó a informar a los padres de alumnos de los Sagrados Corazones. Constató como muchos padres cargan a sus hijos en el coche sin el menor reparo de que usen la silla especial o que tan siquiera se abrochen el cinturón de seguridad. Para el agente "hay muchos padres que no cumplen y lo que es más grave es que muchos que llevan sillas o los niños sujetos con el cinturón dejan que se lo quiten antes de llegar a la puerta del colegio". Un hecho que califica de "peligroso en tanto que la zona de mayor riesgo es precisamente la entrada de los colegios donde se pueden producir frenadas bruscas que, con los niños sin sujeción, pueden provocarles graves daños".
En su opinión, "lo fundamental es la prevención ya que se pueden evitar determinados riesgos que son innecesarios para los niños" por lo que defendió la conveniencia de llevar a cabo campañas informativas como la que ayer se puso en marcha en Sóller y otros diez municipios isleños. Los primeros resultados de la campaña se conocerán a principios de junio y servirán para acabar de pulir la que se pondrá en marcha en septiembre.