Sebastià Marí. Preguionista y Administrador de Inreves
M. MANSO. PALMA.
Sebastià Marí (Palma, 1958) ha esbozado el guión del cómic ´Pasafronteras en Oriente Medio´ y lo ha editado a través de su empresa Inrevés.
-¿Se considera usted un antisemita?
-No, ni yo ni mis socios. Nuestra editorial ha publicado el premio Pulitzer de 1992 ´Maus. Relato de un superviviente´, escrito por Art Spiegelman, quien relata la historia real de su padre, Vladek Spiegelman, un judío polaco que pasó por Auschwitz. Tenemos los derechos de este libro en catalán, gallego y euskera. También hemos elaborado una guía didáctica sobre este Pulitzer para su uso en los institutos. Más de diez centros ya lo utilizan en Cataluña y Balears.
-¿Y un activista propalestino?
-Qué va. Somos profesionales y tenemos una línea editorial de autor. Pero en este caso se trata de un cómic por encargo [de la conselleria de Asuntos Sociales del Govern].
-¿Cómo se documentó para elaborar esta obra juvenil?
-A través de informes de la ONU, periódicos y también publicaciones especializadas, como la de la Fundació Solidaritat, de la Universidad de Barcelona. Por cierto, junto a esta fundación hemos convocado el premio ´Recerca per la pau´ dirigido a alumnos de Bachillerato. Insisto, el cómic no está destinado a niños, como han dicho algunos, sino a adolescentes con más criterio.
-¿El Govern le impuso el tono del contenido?
-No. Somos especialistas en comunicación socioeducativa. Presentamos un preguión a la Conselleria y no pusieron pegas. La obra no se centra en el conflicto, sino en el sufrimiento de la gente y la realidad cotidiana. Su objetivo es divulgar la situación humanitaria de los pueblos de la región y la labor desarrollada por las entidades que luchan por la paz. Por ejemplo, hemos empleado datos relativos a los índices de desarrollo humano –acceso al agua, hospitales...–.
-La embajada israelí opina que el tebeo es tendencioso.
-Sobre gustos no hay nada escrito. Yo creo que no. Gente del mundo educativo y del cómic que lo ha leído dicen que no lo es, e incluso algunos opinan que es suave.
-¿Cómo ha encajado las críticas de los congresistas de EEUU?
-No nos sentimos criticados. Nos parece un absurdo. Tenemos la sensación de que no lo han leído.