La llegada de la TDT y su mayor número de canales presenta numerosos interrogantes, de entre los cuales destaca el precio de la publicidad. La atomización de cadenas supone que los anuncios van a perder capacidad de penetración y –en consecuencia– las cadenas prevén una pérdida de ingresos por este concepto. IB3 no se arriesga a cuantificar esta bajada, aunque el ente sostiene que mantendrá los ingresos previstos para este año (seis millones de euros, cuatro veces lo recaudado en años anteriores) gracias al incremento de patrocinios y fórmulas alternativas, como la televisión móvil.