F. GUIJARRO. PALMA.
La debilidad de la temporada turística y el aumento de los desempleados que han perdido su derecho a percibir las prestaciones por desempleo abren el riesgo de que a partir del próximo otoño se abra un problema social en las islas generado por la falta de recursos económicos de muchas familias, según coincidieron ayer en señalar los sindicatos UGT, CCOO y USO.
El secretario de Acción Sindical de UGT-Balears, Manuel Pelarda, calificó de "horrorosos" los datos facilitados ayer sobre el paro, al considerar que aunque se reduce la cifra mensual de desempleados, esta rebaja es notablemente más débil que la de otros años, al tiempo que subraya el fuerte aumento que se ha dado en relación a 2008.
A su vez, el responsable de Empleo en CCOO, Rafael Borrás, consideró que los datos son "malos" debido a la degradación del mercado laboral en relación al mismo mes de 2008.
Borras y Pelarda coincidieron en manifestar su preocupación ante el hecho de que el desempleo en la construcción haya vuelto a crecer pese a las inversiones que se están haciendo en obra pública, y ambos calificaron de insuficientes las medidas que se han adoptado hasta ahora.
Así, desde UGT se reclamó que ayuntamientos y consells se impliquen más a la hora de desarrollar proyectos que ayuden a crear puestos de trabajo, y al igual que Borrás reclamó un refuerzo de las ayudas dirigidas a las personas que se queden sin prestaciones por desempleo.
Reacción empresarial
Por su parte, el presidente de la patronal CAEB, Josep Oliver, valoró el que al menos se haya roto en Balears la tendencia a que el paro siga creciendo, y expresó su esperanza de que la situación siga mejorando de forma apreciable durante los próximos meses.
Su homólogo en PIMEM, Juan Cabrera, apuntó que las cifras de desempleo siguen sin ser buenas debido al retraso con que este año se están abriendo muchos negocios turísticos, y auguró que hasta el mes de junio no se va a detectar una apreciable mejoría.
En cualquier caso, ambos representantes empresariales lamentaron que algunas medidas para mejorar la liquidez de las empresas no se hubieran aplicado antes, y admitieron su preocupación ante la reducción de la temporada y de las cotizaciones de muchos trabajadores.