TOMÁS?ANDÚJAR
Sumidos como estamos en la depresión, la bajada del paro en abril respecto a marzo es un espejismo que no consuela. Nos han engañado bastante muchos de nuestros gobernantes como para que lo hagamos también nosotros. La sangrante realidad es que tenemos casi un 75% más de parados que el año pasado. Hay 72.000 baleares buscando trabajo y las administraciones demuestran ser incapaces de frenar la sangría. No necesitamos esperanzas vanas, ni que nos vengan con esa cantinela vacía del cambio de modelo económico, siempre indefinido y aplazado. Es el momento de la valentía política, de la claridad en los mensajes, aunque duelan, y de las ideas transformadoras.