Carbonero defiende que su ex compañero era "el único que tenía la documentación suficientemente actualizada" para modificar el plan especial de Son Busquets. "Se trataba de estudiar si las alternativas políticas que estábamos barajando con el Ayuntamiento de Palma" permitían "reducir la edificabilidad y las viviendas, y aumentar los equipamientos", explicó el conseller de Vivienda y Obras Públicas, a cuyo juicio la "propuesta de ordenación mejora mucho" la anterior, diseñada por ambos. En Son Simonet, "interesaba saber si se podría materializar el proyecto inicial sin tener que demoler los edificios del viejo cuartel que el Plan General de Ordenación Urbana de Palma considera bienes patrimoniales, si bien no están catalogados". Pizá recibió el encargo "porque ya había podido analizar" la zona, concluyendo que la nueva ordenación "mantiene los edificios" y "es brillante".