TURISMO. BALEARS DESPIDE en palma A UNO DE LOS PIONEROS DE su EMPRESAriado TURÍSTICo
C. CANALS. PALMA.
"Sabemos que si nuestra casa terrenal se deshace, Dios nos da un edificio, que no han hecho manos humanas, en el cielo." La segunda epístola a los Corintios despedía ayer en la iglesia palmesana de Santa Eulàlia a uno de los creadores de uno de los principales grupos empresariales de Balears, Sebastià Barceló, fallecido en la madrugada del domingo a los 79 años de edad mientras el gigante empresarial que regía junto a su hermano mayor, Gabriel, y el hijo de éste Simón?Pedro, se reafirmaba en el intento de situarse entre las primeras veinte firmas turísticas del mundo antes de 2010. Ayer, la Capella Mallorquina, que recibe los auspicios de la Fundació Barceló, añadía solemnidad y emoción a su despedida con el organista de la Seo, Bartomeu Veny, entonando el escalofriante Kyrie de la misa gregoriana para quien hasta el domingo mantuvo la presidencia de la institución.
Turismo, cultura y política –más numerosas personas llegadas de Felanitx, pueblo natal de los Barceló– se encontraron en la abarrotada iglesia parroquial para expresar las condolencias a los deudos, separados a la manera tradicional en bancos para hombres y mujeres.
Como correspondía a un galardonado con la medalla de oro de la Comunidad Autónoma, las principales administraciones públicas estuvieron representadas en las exequias. El secretario de Estado de Turismo, Joan Mesquida, sentó junto al conseller de Presidència, Albert?Moragues y la portavoz Joana Maria Barceló; la alcaldesa de Palma, Aina Calvo; y la presidenta de Mallorca, Francina Armengol, entre otros. En realidad, la representación política fue mucho más dilatada, y alcanzó a personas tan distantes entre sí como el ex president Gabriel Cañellas y su conseller Antonio Berastáin; la actual presidenta del PP, Rosa Estaràs y su portavoz en el Consell, Jaume Font; y el secretario general del PSM, Biel Barceló, emparentado con el difunto.
La gran empresa estuvo representada por Josep Oliver, muy ligado a Sebastià Barceló en la fundación de CAEB; la pequeña por Joan Cabrera. Pero sus rivales en la aventura empresarial del turismo se llevaban las miradas. Allí estaban Miquel Fluxà, en representación de Iberostar (y Llorenç Fluxà de Camper), además de Gabriel y Sebastià Escarrer, de Sol Melià. La presencia de los hermanos Carme y Lluís Riu continuaba el lento desfile de empresarios, desde Pedro Iriondo (de Viajes Kontiki) y la voz de los hoteleros, Antoni Horrach, al galerista Joan Guaita.