Los investigadores del caso Relámpago no descartan que la famosa cantante Ana Torroja haya podido cometer más de un delito fiscal en relación a la sociedad Carlitos Way, que tenía hace dos años como domicilio la sede del bufete Feliu, una asesoría que está en el centro de las sospechas de la Agencia Tributaria, el Grupo de Delitos Económicos de la Policía Nacional y la fiscalía anticorrupción.
La artista tendrá que designar un abogado y un procurador que la representen en la nueva pieza separada abierta por el juzgado de instrucción 7 de Palma.
En otras piezas separadas, el juzgado ha requerido a los imputados el depósito de importantes sumas para hacer frente a las posibles responsabilidades pecuniarias de los supuestos delitos. Estas fianzas se han reclamado incluso antes de la toma de declaración de los sospechosos.