informe. Justicia / Polémicos nombramientos
FELIPE ARMENDÁRIZ. PALMA.
La Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ) de 1995 estipula que "en la sala de lo Civil y de lo Penal de cada Tribunal Superior de Justicia una de cada tres plazas se cubrirá con un jurista de reconocido prestigio, con más de 10 años de ejercicio profesional en la comunidad autónoma, nombrados (por el ministro de Justicia) a propuesta del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) sobre una terna presentada por las asambleas legislativas". Son los llamados jueces autonómicos o parlamentarios que forman parte en las 17 comunidades autónomas Españolas desde 1989 de los tribunales encargados de enjuiciar, entre otros delitos, los cometidos por políticos y jueces aforados. Son también la cúspide del Poder Judicial en cada autonomía.
La sala de lo Civil y de lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de Balears (TSJB) tiene cinco plazas, tres de magistrados de carrera y dos autonómicos. Los jueces profesionales actualmente son Antoni Terrasa, presidente del TSJB, Javier Muñoz y Antonio Capó.
En Balears ha habido desde la constitución del TSJB, en abril de 1989, seis jueces autonómicos. Los designados han sido: Juan López Gayà (1989 hasta 2000); José Zaforteza Calvet (1989 hasta 1997); Rafael Perera Mezquida (1997 hasta 1999); Miquel Massot Miquel (2000 hasta 2008); Antonio Monserrat Quintana (2000 y aún en activo); y Felisa Vidal Mercadal (2009 y que todavía no ha tomado posesión).
Únicamente en dos ocasiones, la reciente designación de Felisa Vidal Mercadal (el 26 de marzo de 2009), y la elección de Rafael Perera Mezquida (el 17 de diciembre de 1997), el CGPJ ha rechazado al candidato preferido del Parlament y ha escogido a otro aspirante.
Roto el reparto tradicional
Otra tónica que el órgano de gobierno de los jueces españoles ha roto con el nombramiento de Felisa Vidal, que está pendiente de su toma de posesión, ha sido el "reparto" equitativo de las dos plazas entre los partidos progresistas y los conservadores del Parlament balear. Ni la LOPJ, ni el Estatut d´Autonomia de Balears contemplan nada sobre la distribución de puestos, pero desde 1989 el sistema implantado se basaba en la elección de un candidato apoyado por los progresistas y otro respaldado por los conservadores. Cuando el primero se jubilaba, le sustituía otro auspiciado por las izquierdas, y cuando el segundo dejaba el cargo, le relevaba otro jurista apoyado por la derecha. Tampoco hay norma escrita que obligue al Poder Judicial a nombrar al aspirante favorito o al número uno de cada terna.
La cadena se ha seguido sin sobresaltos desde 1989 a 2009. El orden ha sido el siguiente: A López Gayà le sucedió Miquel Massot, ambos de afinidades progresistas. A éste le "tocaba" un sustituto en la misma línea, pero el CGPJ ha designado, por sorpresa y tras una denunciada conspiración, a Felisa Vidal, apoyada por la derecha. La sustituta "natural" de Massot era Carmen de España Fortuny, propuesta por los progresistas, pero que contaba con el respaldo explícito de Maria Antònia Munar, presidenta del Parlament por Unió Mallorquina (UM), Francesc Antich, president del Govern y líder socialista, y Rosa Estarás, presidenta del PP.
En el bando conservador a José Zaforteza, le sucedió Rafael Perera, cuya plaza ocupó Antonio Monserrat, miembro del Consejo General del Poder Judicial desde septiembre del 2008, pero con reserva de su puesto en el TSJB. Los tres fueron respaldados por los conservadores.
La formación de las ternas tampoco ha sido un asunto pacífico en el Parlament. En cuatro ocasiones las listas se han conformado con aspirantes de una misma sintonía ideológica: dos por el ala conservadora y otras dos por la progresista. Estas listas uniformes fueron: Francisco Astarloa Villena-Bartomeu Colom Pastor-Juan López Gayà (1989, progresistas); Miquel Massot Miquel-Ignasi Ribas Garau-Assumptio Joaniquet Larragañaga (2000, progresistas); Antonio Monserrat-Rafael Perera-Rosa Arregui (1997, conservadores) y Antonio Monserrat-Pere Mir Juan-Joan Mir Ramonell (conservadora 2000).
Las ternas mixtas fueron la primera de donde salió elegido Zaforteza en 1989 y la última, la de la discordia. Zaforteza, de afinidad conservadora, compartió propuesta junto a Massot, escogido en 2000 con apoyos progresistas, y Bartolomé Mulet. Carmen de España, auspiciada por el PSOE pero apoyada por PP y UM, compartió terna con Vidal, a la que se asocia con el PP, y Francisca Mas, de tendencia más progresista.
El Parlament sólo en las dos primeras propuestas compuso las ternas por orden alfabético, pero dejó claro que sus favoritos eran López Gayà y Zaforteza. En las otras cuatro designaciones los aspirantes preferidos fueron colocados en el puesto primero (Massot, Monserrat, Carmen de España y Monserrat), pero el Poder Judicial optó en 1997 y marzo pasado por otros aspirantes: Perera y Vidal.
Carmen de España, jefa de los servicios jurídicos del Consell de Mallorca desde hace años, aceptó postularse para magistrada autonómica siempre que contase con el consenso total del Parlament. Dicha garantía le fue dada personalmente por parte de Antich, Estarás y Munar, pero lo proyectado y acordado se truncó inesperadamente.
La ´tapada´ de UM
Según una versión llegada a este periódico, entre el 16 y el 26 de marzo, alguien puso en conocimiento de destacados vocales del Poder Judicial que Carmen de España era la candidata "tapada" de UM, un infundio que habría calado y le habría hecho perder las votaciones. El 26 de marzo el CGPJ aprobó 18 nombramientos de altos cargos en la judicatura y dejó dos plazas sin cubrir porque los aspirantes no obtuvieron las mayorías de votos suficientes.
De 21 votos Vidal obtuvo 12, De España 6, Mas, 2 y hubo una abstención o un voto en blanco. Por lo menos, cuatro de los diez vocales afines al PSOE no votaron a la candidata apoyada por los progresistas en Palma. En 1997 el candidato favorito del PP Monserrat sólo obtuvo 1 voto, Perera consiguió el cargo con 11 votos, Arregui recibió un apoyo y se registraron en el Consejo ocho llamativos votos en blanco.