EFE
La feria Show Fish, que organiza el movimiento internacional Slow Food, es un evento que pretende apoyar la pesca sostenible y tradicional, huyendo de la homogeneización de los alimentos que provoca la industria alimenticia.
A ella están asistiendo pescadores y elaboradores de pescado de todo el mundo que trabajan de manera equilibrada con el medio ambiente.
La vicepresidenta de Slow Food Illes Balears, Maria Solivellas, ha señalado a Efe que estas personas "trabajan de una manera limpia, con las medidas oportunas y con pescados de temporada, respetando así los periodos de reproducción natural de los mismos".
Este año la feria está centrada en el Mediterráneo y, por ello, el "Convivium" Illes Balears (delegación de Slow Food en Baleares) ha sido invitado de manera especial y cuenta con un expositor propio, además de realizar dos conferencias.
En dicho "stand" se está haciendo una muestra representativa de productos autóctonos baleares relacionados con el mar. Entre ellos, Solivellas ha indicado que se encuentra el "peix sec" (pescado seco) de Formentera, la sal de Ibiza y la flor de sal de Es Trenc (que se obtienen de la capa superficial de la salina mallorquina de Es Trenc, en la que está la mayor parte de las propiedades de la sal).
Solivellas ha destacado que, entre todos los productos de la feria, se han seleccionado seis para participar en una cata y que entre ellos se encuentra el "peix sec" de Formentera.
Se trata de un pescado avalado por Slow Food Internacional y que ya forma parte del Arca del Gusto (un listado de productos "selectos" que son elegidos siguiendo unos criterios de elaboración sostenible y de tradición).
Slow Food es un movimiento internacional que trabaja de forma local a través de los diferentes "conviviums", según ha apuntado Solivellas, quien ha añadido que se trata de una forma de vida que defiende "el derecho al placer" en contra de "la industria agroalimentaria que homogeneiza los sabores y crea unos hábitos alimentarios contrarios a la biodiversidad de los productos y a la elaboración correcta de los mismos".
La vicepresidenta del "convivium" de Baleares (que lleva en funcionamiento desde hace un año y medio) ha explicado a Efe que Slow Food apoya "un modelo agrícola sostenible que permita perdurar la biodiversidad de los productos para mantener así las variedades locales de cada producto alimentario".
"La riqueza alimentaria que hay en todo el mundo debe ser nuestro patrimonio pero, por desgracia, está desapareciendo", ha agregado.
En este sentido, Solivellas ha puesto como ejemplo que "de las 150 variedades de tomates que puede haber en Mallorca, cuando se va al mercado hay dos tipos y que, además, son híbridos y no son ni siquiera de Baleares".
Por ello, en 1986 nació este movimiento que reivindica el uso de los productos sostenibles y variados, y que quiere ser una especie de plataforma que rechaza el estilo de vida derivado de la cultura del "fast food" (comida rápida) para volver a los productos tradicionales.