F. GUIJARRO. PALMA.
Balears va a perder a un centenar de policías nacionales con experiencia antes del verano, según han advertido los sindicatos policiales, desde los que se subraya que esta situación se va a dar precisamente durante los meses en los que la delincuencia se multiplica en las islas.
Desde estas organizaciones se señala que en unos pocos días se va a convocar un nuevo concurso de traslados, y se advierte que las estimaciones apuntan a que entre 100 y 120 agentes que ahora trabajan en el archipiélago van a conseguir destino en otras comunidades autónomas, mientras que vendrán a Balear en torno a una veintena, en el mejor de los casos, dado que son muy pocos los policías que piden ser enviados al archipiélago.
Representantes de los sindicatos apuntan a que la plantilla de agentes se mantiene estabilizada en las islas en torno a los 1.300 o 1.400 funcionarios, y señalan que el problema es que los policías experimentados que se marchan son sistemáticamente sustituidos por agentes recién salidos de la academia. Aunque se pone de relieve su buena formación, se admite que su falta de experiencia y su desconocimiento de Balears hace que inicialmente su efectividad quede menguada. Además, se subraya que este problema es crónico, lo que explica que la edad media de los policías destinados a Balears esté entre las más bajas del país.
El problema es que los citados traslados se harán efectivos durante el mes de junio, coincidiendo con el inicio de la temporada turística. Según se ha admitido siempre desde la Delegación del Gobierno, la cifra de delitos que se comenten en el archipiélago durante meses como agosto prácticamente duplica la que se da en enero.
Pero además, los sindicatos policiales dan como seguro durante los próximos meses un incremento de las cifras de delincuencia en relación a los años anteriores debido a la situación de crisis económica y muy especialmente a la destrucción de empleo que se viene registrando.
Desde estas organizaciones se ha venido destacando que delincuentes de otras autonomías -sobre todo de las grandes ciudades que se vacían durante el verano- suelen acudir a las islas durante la temporada turística para desarrollar su labor delictiva, especialmente en el caso de carteristas, trileros o pequeños traficantes de drogas.
Las estimaciones con las que trabajan es que la cifra de estos pequeños delincuentes va a ser este año superior a la de ejercicios anteriores.