F.G. PALMA.
Sa Nostra está esperando para reformar su residencia de ancianos de la calle General Riera a que se reduzca la cifra de personas que viven en estas instalaciones, según ha manifestado el director de la Obra Social, Andreu Ramis, el cual ha reconocido también que se está planteando trasladar a otros centros especializados a aquellos mayores que comienzan a registrar problemas de dependencia.
La residencia de Sa Nostra, cuya gestión fue traspasada en 2007 al Grupo SAR, tiene una capacidad para 200 ancianos, pero en estos momentos sólo viven en ella 118, ante la decisión adoptada hace años de no aceptar nuevos ingresos.
Además, se trata de una residencia para válidos -personas sin problemas de dependencia-, pero algunos de las personas que viven en ella ya han comenzado a presentar problemas de salud que limitan su autonomía, por lo que se está planteando a las familias trasladarlos a otros centros.
El hecho de que se esté reduciendo de forma tan apreciable la cifra de residentes ha generado la consiguiente preocupación entre los trabajadores de dichas dependencias, los cuales no ocultan su temor a perder sus empleos a medida que se recorte el número de personas a atender.
Andreu Ramis justificó esta situación recordando que la residencia de Sa Nostra se acerca ya a los 35 años de existencia, lo que ha hecho que en algunos aspectos comience a quedarse obsoleta. El director de la Obra Social indicó que las obras que se deberían poner en marcha son muy importantes e incompatibles con el hecho de mantener la calidad de la asistencia a las personas que viven allí, por lo que se está optando por dejar que se vaya reduciendo la población residente, para poder posteriormente poner en marcha el citado proyecto, cuyo alcance no se ha determinado.