Desde la Delegación del Gobierno se viene manteniendo que la marcha de agentes hacia otras autonomías, junto a la reducción de las plantillas policiales por el disfrute de sus vacaciones, se ve compensada con la llegada de refuerzos de la denominada Operación Verano.
Sin embargo, este argumento es sistemáticamente rechazado por los sindicatos policiales, desde los que se asegura que la inmensa mayoría de los agentes que llegan a Mallorca durante la época estival tiene como único objetivo proteger a la Familia Real, y no garantizar la seguridad ciudadana de los isleños.
Desde estas organizaciones se afirma que a algunos de estos agentes se les hace participar en operaciones sin efectividad real y pensadas únicamente de cara a la opinión pública, pero se recuerda que se trata de policías que no tienen el menor conocimiento de la realidad de las islas, lo que hace muy difícil que puedan colaborar eficazmente a la hora de hacer frente a la delincuencia común que se registra en el archipiélago.