M. M. PALMA.
La crisis comienza a afectar a la industria turística, porque siguen sin verse indicios claros de recuperación. Así como los coches de alquiler van a pasar por una temporada alta difícil, lo propio sucederá con los autocares discrecionales, que son los que realizan los traslados de turistas al aeropuerto, a los hoteles, y les transportan en sus excursiones por la isla.
El presidente de la patronal del sector, Rafael Roig, dijo a este diario que los vehículos van a transportar hasta un 35 por ciento menos de pasajeros esta temporada alta. Este dato surge tras una asamblea celebrada con los empresarios, que han sopesado la difícil situación actual, y han comprobado que el recorte de actividad girará entre el 30 y el 35 por ciento. Estos datos surgen del recorte de vuelos que se ha previsto y que han sido comunicados por los tour operadores con los que trabaja el transporte discrecional.
Todo tipo de viajes por la isla va a sufrir los efectos del descenso, destacando las excursiones, que van a la baja desde hace años, pero también los traslados a los hoteles o hacia el aeropuerto.
Por otra parte, las tarifas no han subido, lo que condena a estas empresas a una drástica reducción de la rentabilidad.