MATEU FERRER. PALMA.
La sentada que prevén hacer en breve los representantes del hexapartito que gobierna las principales instituciones de Balears tendrá como objetivo primordial releer el llamado Pacto de gobierno suscrito en 2007 por PSOE, UM y Bloc.
Según han explicado fuentes del Pacto, la ejecutiva de UM pretende de esta forma reinterpretar entre los socios punto por punto el acuerdo rubricado en su día, para así despejar cualquier malentendido y unificar criterios de interpretación, evitando las diferencias de criterio en lo que hace referencia a los campos de golf, que han provocado la actual crisis política.
Una vez se haya hecho este ejercicio de puesta en común, se prevé refrendar el Pacto y seguir adelante con sus políticas. Con todo, ha trascendido que en el seno de UM hay dirigentes que consideran que debieran tener más peso en el Govern, Consell y Ayuntamiento de Palma, y aprovecharían estas reuniones -anunciadas el viernes por el Ejecutivo- para plantear sus exigencias. Sin embargo, las mismas fuentes del Pacto dan por hecho que éste no se revisará en aspectos de calado.
Las imputaciones dan un giro
Así por ejemplo, se descarta una nueva redistribución de las presidencias en Cort y el Consell, mientras que con la del Govern ni siquiera se ha barajado.
Sea como sea, la implicación ahora de altos cargos de UM en temas judiciales -Miquel Nadal imputado por Can Domenge y la conselleria insular de Carreteras que dirige Antoni Pascual investigada por Anticorrupción- han dado un vuelco a las opciones radicales que se venían especulando para un cambio político. Así, una moción de censura que diera al PP la presidencia del Govern y la alcaldía de Palma para Miquel Nadal se ve muy abortada por lo menos si éste sigue en su condición de imputado.
De todos modos, los socialistas baleares han agotado la paciencia ante la inestabilidad que personifican en Nadal, por lo que han decidido cambiar de estrategia, trasmitiendo ahora que estarían incluso dispuestos a gobernar en minoría.