S.VELERT. PALMA.
Uno de cada trescientos baleares está afectado por el síndrome de Asperger, que es una enfermedad mental severa. Los que la padecen suelen tener un coeficiente intelectual normal o superior a la media pero presentan disfunciones como la dificultad para relacionarse con los demás.
Uno de los problemas a los que se enfrentan los afectados es la falta de profesionales en las islas que conozcan este trastorno y lo puedan diagnosticar. Por este motivo, unas treinta familias han formado una asociación en Balears para promover la creación de herramientas con las que los profesores y los pediatras puedan detectar la enfermedad, ya que suele aparecer entre los cinco y los siete años.