SILVIA VELERT. PALMA.
Un estudio reciente realizado a nivel europeo sobre acoso escolar concluye que el 30 por ciento de la tipología de este fenómeno está relacionada con las nuevas tecnologías, un porcentaje que podría aplicarse también en Balears, según aseguró ayer el director general de formación del profesorado de la Conselleria de Educación, Josep Serra, durante el acto de clausura ayer de las III Jornadas "Menores en edad escolar: conflictos y oportunidades", organizadas por la conselleria de Educación y Cultura junto a la Fiscalía de Balears, la conselleria de Asuntos Sociales, Promoción e Inmigración, Interior, el Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales, la UIB y el ayuntamiento de Palma.
El incremento de estas nuevas formas de acoso a través de las tecnologías de la comunicación coincide con la aparición de un nuevo perfil de agresor, que se esconde en el anonimato, que le permiten los mensajes de texto a través de internet y la telefonía móvil. Por este motivo, hay que establecer herramientas eficaces para combatir esta reciente modalidad.
Mayor coordinación
Éstas son algunas de las conclusiones a las que se llegaron en estas jornadas en las que también se habló de la necesidad de conseguir una mayor coordinación, colaboración y transferencia de información entre las diferentes partes que intervienen en la prevención de este fenómeno, como la familia, el mediador escolar, la figura del tutor, la policía local y la fiscalía. "La escuela no puede quedarse sola a la hora de tratar el problema de la violencia en las aulas", señaló Josep Serra. La detección precoz del agresor en la educación infantil y primaria para evitar que se desarrolle la agresividad y llegar hasta los tribunales es otro de los pasos necesarios para la prevención, tal como precisó Serra, quien matizó que no es cierto que se produzca una violencia excesiva en los colegios sino "episodios puntuales", que no se deben generalizar.